No estamos lejos del museo del Kankurang,
de donde proceden las sillas que hemos utilizado en casa de Sallo. Las montan
en la furgoneta y Essa las conduce a su destino.
Hace muy poco tiempo ha muerto
un tío de Sallo que era un hombre muy querido por el pueblo. Por respeto a él,
la ceremonia del Kankurang se celebrará en el museo en vez de en el
pueblo. En el camino por las calles polvorientas salen a saludar o simplemente
a observarnos los lugareños. Sin duda, como ya comenté, somos un
acontecimiento.
El centro del Kankurang es un
museo pequeño aunque bien montado. El edificio sería como una cabaña social,
una amplia choza circular mucho más grande que la utilizada habitualmente por
una familia. Fue inaugurado el 15 de noviembre de 2016 por el presidente
Jammeh. Cosas de la vida: una parte del museo está dedicada a los represaliados
por ese presidente.
Mientras llega la persona que
nos dará unas breves explicaciones, paseamos por el museo y admiramos las
vestimentas y las máscaras. Alicia comenta que le recuerdan mucho a las de
Extremadura, donde vivió un tiempo. Yo también las asocio con esas expresiones
populares de nuestro país en que los vecinos se disfrazan como aparecidos y
danzan entre la multitud. Elucubramos sobre su origen, quizá asociado a los
portugueses o a comerciantes de otros países ya que esta manifestación es de
origen cristiano. También lo es el Hunting Devil, el diablo de la caza,
que se organiza en torno a las Hunting Societies, las sociedades de
caza. Durante la Cuaresma cesan en sus actividades. Sus ceremonias se celebran
con motivo de las bodas o funerales de sus miembros o parientes o por mero
entretenimiento.
Las sociedades o los grupos que desarrollan
estas prácticas son muy dinámicos: se escinden, forman otras nuevas para
canalizar sus aspiraciones al margen de otras tendencias anquilosadas,
rejuvenecen, toman en préstamo algunos elementos, evolucionan, progresan en sus
principios y en sus vivencias, son grupos vivos y muy vitalistas.
Al avanzar en la lectura de los
paneles y tras las explicaciones confirmas que todos los grupos étnicos
disfrutan de estos rituales y bailes con máscaras o mascaradas que van
acompañados de las palmas de los asistentes y sus cánticos y, especialmente, de
los tambores, como comprobaremos. El Kankurang es propio de los
mandinka. Manifestaciones parecidas se desarrollan en toda África e incluso en
todos los continentes.
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