Designed by VeeThemes.com | Rediseñando x Gestquest

Yo me quedo en casa 46. Lista de la compra de los sentimientos.



Voy a preparar la lista de la compra de los sentimientos:
Comprar cariños frescos. El médico ha desaconsejado los cariños enlatados, los congelados y los de invernadero. Cuando no es época, no es época.
Buscar fidelidades. En envase grande dan para mucho tiempo, pero al final se rancian un poco y no está la vida para tirar nada.
Un envase, para doblar la realidad con la luz de darme cuenta.
Unas gafas nuevas para no perder lo sencillo, lo que no llama la atención, lo que no es de color vibrante, de forma extravagante.
Un par de sonrisas, que van bien para todo.
Un saquito de alegría, ideal para quitarle el polvo a la rutina y la monotonía, que se cuelan por todas partes.
Quizá haya también algún filtro de amor de esos que tanto anunciaban en las novelas antiguas.
Un quitamanchas, bueno-bueno, para quitar los miedos, que últimamente se agarran al ánimo y no hay quien los quite con los detergentes convencionales para el alma.
Si está bien de precio, una tajadita de luz para que ilumine los corazones, que se están quedando algo mustios con el ambiente encapotado de los espíritus.
Papel, para apuntar los buenos sentimientos y no olvidarlos.
Piedad: el familiar, que hay que utilizarla mucho y siempre falta cuando más se necesita.
Una botella de sencillez.
Mitad de cuarto de deleite. Es preferible tener que volver a menudo a por más y no que se poche en el frigorífico.
Ternura en rama, que la liofilizada pierde el aroma y no condimenta tanto la vida, que es esencial para hacer una existencia sabrosa.
Y mucho Amor: combina con todo.

0 comentarios:

Publicar un comentario