Designed by VeeThemes.com | Rediseñando x Gestquest

Una saga islandesa en autocaravana 146. Hacia la Bahía Humeante II.



La guía y el libro de John Carlin apuntaban a una ciudad dinámica, con buena vida nocturna, bares, restaurantes e interesantes museos. Sin embargo, todos los que nos habían dado su opinión pensaban que no era gran cosa, que no merecía la pena sacrificar otros lugares por hacer más hueco a la capital. Con una mañana o una tarde era suficiente. La Lonely aconsejaba dos días, marcha nocturna incluida.
Recuerdo que al inspector de policía de Reikiavik, Erlendur Sveinson, creado por Arnaldur Indridasson, tampoco le entusiasmaba la ciudad, como deja constancia en la novela La mujer de verde:
Él era forastero y se seguía considerando forastero aunque hubiese vivido allí la mayor parte de su vida y la hubiera visto extenderse por la bahía y por las colinas al ir aumentando la población del país. La ciudad contemporánea, rebosante de gente que ya no quería vivir en el campo o en las aldeas de la costa, o que ya no podía seguir viviendo allí y emigraba a la ciudad para empezar una nueva vida pero perdía sus raíces y se quedaba sin pasado y con un futuro incierto. Nunca le había gustado aquella ciudad.
Se había sentido extranjero.
El fenómeno que describía de emigración rural era similar al sufrido en otros países. La consecuencia del desarraigo pudiera ser aún mayor en Islandia dado el carácter eminentemente rural que el país tuvo hace escasas décadas.

0 comentarios:

Publicar un comentario