Designed by VeeThemes.com | Rediseñando x Gestquest

Una sga islandesa en autocaravana 81. Hverfjall II


El viento era tremendo, impertinente. Sin embargo, lo que veían nuestros ojos lo compensaba todo. Hacia el interior del cráter no había rastro de vegetación. La lluvia había trazado surcos en las laderas grises. Impresionaba la sensación de desolación. La naturaleza había marcado su terreno para no ser molestada.
Otra senda rodeaba el perímetro del cráter y permitía desplazarse para observar aquellas extrañas tierras aparentemente planas en donde surgían montañas cónicas y cráteres extinguidos. Las fumarolas mostraban que esa afirmación no era totalmente exacta y que el fuego se agazapaba bajo la superficie.
En bastantes zonas dominaban los tonos oscuros, grises, marrones, ocres, que pugnaban con un verdor tímido, una lucha entre la creación y la destrucción, entre los ejércitos de signos contrarios que luchaban por el terreno. Desde luego, no había árboles.


El lago se apreciaba en toda su extensión. Cerca de la orilla, pequeños grupos de casas acurrucadas. En el horizonte, entre la bruma, montañas de cimas nevadas. La variedad y el contraste del paisaje eran continuos.
El volcán Viti, que significaba infierno, formado por una erupción explosiva en 1724, asomaba en aquel ámbito peleado con la naturaleza. No había que confundirlo que con el otro Viti, el de Askya.
Empezamos a bajar y comprobé que Jose se quedaba atrás. Le esperé y observé que caminaba con cierta dificultad. Sus movimientos no eran naturales.
-Creo que me he hecho daño en la rodilla- dijo.
No había sufrido ninguna caída por lo que debía ser una lesión muscular, algún tirón o pequeña rotura de fibras. Le masajeé un poco la zona para que recuperara el calor y le doliera algo menos.
Aquella lesión marcó nuestro avance aquel día. No podía forzar porque hubiera supuesto arriesgar a que se acrecentara el dolor y le impidiera continuar. Recordé que en el botiquín que siempre llevo en los viajes había incluido un antinflamatorio en crema. Sacamos la maleta, lo localizamos y se lo apliqué con un fuerte masaje que le hizo daño inicialmente para aliviarlo a lo largo de la jornada.

0 comentarios:

Publicar un comentario