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La comarca de los Serranos 7. Tuéjar.



Probablemente si me hubiera documentado adecuadamente antes de emprender la excursión le hubiera dedicado más tiempo a Tuéjar. Al no hacerlo, se me quedaron en el tintero muchos atractivos. Realmente, buscaba la carretera hacia Alpuente, me equivoqué y subí hasta la plaza principal donde se alzaba la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, con el ayuntamiento al lado. La iglesia estaba en obras que afectaban al altar mayor, la bóveda y la cúpula.
Me moví un poco por el pueblo y, sinceramente, no recuerdo el Portal de los Santos, el recinto amurallado o la torre musulmana. El castillo, que en 2002 fue objeto de diversas actuaciones, se alzaba más arriba. Hubo presencia romana y musulmana y, como en la zona, con la Reconquista, cambió de amos varias veces al estar en la confluencia de los reinos de Aragón, Castilla y Valencia.

Esa mezcla, unida a su carácter serrano, ha dado origen a una buena y variada oferta gastronómica que, según leo en la web del municipio, se compone de gazpachos tuejanos, ollas, gachas, patatas tostadas, migas, buenas carnes y embutidos, como la güeña, con ingredientes de la longaniza, la morcilla y el chorizo, que se muestra con orgullo en un establecimiento, tortas de jamón, rolletes, ensainas, margaritas, rollitos de manteca y los muéganos, de origen árabe.
El pueblo se desarrolla alargado sobre la falda de una colina. Desde allí, y principalmente desde el castillo, se domina el valle. Esa estructura de defensa era habitual por estos pagos. Quizá sus mayores atractivos están alejados del casco urbano, como las pinturas rupestres de Corrales de Silla, que siguen las características esquemáticas y abstractas del arte rupestre levantino, protegido por la Unesco. Por aquí se encuentra una presa romana que forma parte del sistema de acueductos que va de Tuéjar a Chelva, Calles y Domeña salvando obstáculos naturales por más de 28 kilómetros y cuyas acequias y conducciones permanecen en uso para la agricultura. También se conserva un nevero, el de Lacaba, de origen medieval. Y seguro que me olvido muchos más lugares. Además de las rutas para senderistas.

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